Grey Flag. La necesidad del arte

Desde: Jueves, 01 Diciembre 2011

Hasta: Jueves, 31 Enero 2013

Lugar: Fachada de ARTIUM

El arte como termómetro de la civilización y la cultura

Grey Flag surge de la obligatoriedad de demostrar la existencia del arte como una necesidad, así como nuestro compromiso y obligación con la sociedad de ofrecerlo. Debemos entender el arte como termómetro de la civilización y la cultura y como tal el valor práctico del arte y la consideración del artista como homo politikon y como ser social que desarrolla un entorno de relaciones, productos y valores en el que se insertan los valores estéticos de la obra de arte.

Este proyecto reúne una serie de carteles-pancarta encargados a diversos artistas que hacen referencia al propio mundo del arte, sus ideas y situaciones, tratados en todos los casos con cierto sentido del humor, ironía o sarcasmo.

El título del proyecto, Grey Flag, surge a partir de una derivación de Black Flag, el periódico anarquista británico, y white flag la bandera de rendición, conjugando así una recuperación de la actitud y estética anarquista y la necesidad de ver todas las escalas de grises posibles, especialmente ante la actual crisis económica, política y moral.

Los carteles-pancarta del programa Grey Flag, de 100 metros cuadrados de superficie cada uno, se exhiben en los dos extremos de la fachada del ala Este del edificio de ARTIUM. Se muestran dos pancartas simultáneamente.

Comisaria: Blanca de la Torre

Patrocina: Mario Legorburu

Más información (pdf)

Kepa Garraza (Berango, 1979). Sin título 1 (La necesidad del arte)

Su obra pictórica utiliza una deliberada literalidad para plantear una reflexión acerca del mundo del arte y su papel dentro de la sociedad. Desde una sólida inmediatez, utiliza el metalenguaje para cuestionar los procesos de legitimación institucionales y hablar con ironía de sus discursos hegemónicos, y de la fragilidad estructural que refleja el estado de una sociedad en permanente crisis.

A partir de recursos como el apropiacionismo, el autorretrato y el cliché —en esta ocasión el propio artista frente a un marco vacío en lo que parece ser la sala de un museo— ironiza en torno al carácter icónico y la fetichización de la obra de arte y los mecanismos de la configuración del gusto oficial.

Diciembre 2011 a mayo 2012

Ver obra
En la fachada

Juan Pérez Agirregoikoa (Donostia, 1963). Re-education

Su trabajo se articula en torno a un permanente cuestionamiento de lo real y sus canales de escenificación, a través de la cultura y sus medios. Las múltiples lecturas de sus obras, en las que el texto se erige como protagonista, refuerzan la ironía de una serie de representaciones que no permiten una lectura unívoca.

En esta ocasión la escena se configura con un perro de presa, en actitud solemne, como el animal obediente y manso por excelencia, portando un collar donde puede leerse la palabra «reeducación». Como telón de fondo, unas banderitas de feria reiteran la palabra en euskera, español e inglés (berriz hezi, reeducación, reeducation). Este concepto nos remite a la Revolución Cultural que abogaba por la reeducación de toda la población china. Bajo el estandarte de la «Re-educación», Mao envió a millones de graduados a las zonas rurales, a aprender de los campesinos, que serían los nuevos encargados de enseñar al pueblo.

La estética de verbena de fondo aporta un tono lúdico a la escena, al tiempo que incide en la necesidad de despojarnos de ciertas herencias socio-culturales y mantenernos en un permanente proceso de reeducación.

Marzo a julio de 2012

Ver obra
En la fachada

Laurina Paperina (Rovereto, Italia, 1980). Art Is Dead

El humor corrosivo que roza lo macabro, matizado con cierto componente naif, es el rasgo predominante del trabajo de Laurina Paperina. Los protagonistas de sus obras son personajes de la cultura popular —extraídos de la televisión, el cine, la música y, especialmente, del propio mundo del arte—, que desarrollan ficciones en diversos soportes como cartón, madera, lienzo, papel... y vídeos de animación.

El mundo del arte es retratado por la artista con grandes dosis de ironía, subvirtiendo sus propios códigos y jugando con lo absurdo para desarticular los discursos de algunos de los grandes nombres de la esfera artística contemporánea.

En esta ocasión, Paperina utiliza la ya mítica frase de Arthur C. Danto «La muerte del arte» para elaborar una orla de rostros cadavéricos de artistas de renombre.La tesis de la supuesta «muerte del arte»en el mundo contemporáneo, fundamentada en la Estética de Hegel, sirve a la autora para ironizar de manera radical sobre la figura del artista y el rol del arte hoy día, especialmente en el turbulento momento en el que nos encontramos, con el fin de apelar a la conciencia del espectador y sugerir, como el propio Danto, que definitivamente ya es tiempo de cambio.

Mayo a octubre de 2012

Ver obra
En la fachada

Artemio (Ciudad de México, 1976). Bandera pirata

El trabajo de Artemio gira en torno al cuestionamiento del dogmatismo discursivo, en temas como la violencia, la guerra o el propio mundo del arte. El artista reflexiona con cinismo y humor caústico sobre la manipulación de los mass media, de los que se apropia en todas sus versiones (televisión, cine, publicidad...) para sacar a la luz su vacuidad y contenido eufemístico, con el fin de demostrar que tan crucial como qué decir es cómo se dice.

En esta ocasión, construye una bandera pirata a partir de la apropiación de ciertos códigos archiconocidos de diversos artistas del star system, como los ojos de Murakami, el perrito de Jeff Koons o las calaveras de Damien Hirst y Gabriel Orozco. Con ello, de nuevo, nos habla de las estructuras de poder, los medios de comunicación y la violencia, apuntando cómo el mundo del arte, desde que asimiló los mismos procesos de industrialización, tampoco se ha salvado de la estrategia del apropiacionismo.

«Nada es original. Roba de cualquier sitio que te haga resonar la inspiracion y alimente tu imaginacion.» (Jim Jarmush).

Julio a diciembre de 2012

Ver obra
En la fachada

Francesc Ruiz (Barcelona, 1971)

El trabajo de Francesc Ruiz se desarrolla fundamentalmente en el ámbito del dibujo, que concreta especialmente aplicando el lenguaje del cómic, pósters y tiras gráficas. A partir de aquí desarrolla una serie de relatos cercanos, que dentro de su aparente sencillez de lo cotidiano, reflejan una mirada satírica a todo tipo de problemáticas sociales.

De este modo, Ruiz se mueve en ese puente entre la perversamente llamada «alta» y «baja» cultura, que unido a estrategias derivadas del situacionismo o el arte conceptual convergen en una suerte de «cómic expandido» para re-dibujar una narración irónica del contexto que habitamos.

En esta ocasión se basa en dos fenómenos relacionados con los memes -registros de información que se transmiten de una mente a otra o entre diferentes generaciones-. Por un lado a partir del auge actual de los rage comics (cómics de la ira) que surgieron de una manera espontánea generados por una multitud de internautas en diferentes foros; y por otro lado recupera uno de los primeros memes de la época pre-internet, el smiley, popularizado en los años 70 como sinónimo de «buen rollo» y versionado a finales de los años 80 con el llamado acid house.

El artista nos enfrenta así a caras de "buen rollo" y caras de "mal rollo", haciendo referencia este último al momento actual. La relación entre ambas tiene que ver con el mantenimiento de las formas, del decoro y de la educación en un momento en que sería cuestionable su pertinencia.

Diciembre de 2012 y enero de 2013

Ver obra
En la fachada

Ruth Gómez (Valladolid, 1976). Otra realidad es posible

La obra de Ruth Gómez es sensible a escenas cotidianas y cercanas en el tiempo. Propone historias animadas que reflexionan por un lado acerca de la naturaleza del ser humano, y por otro sobre formas de evasión a través de la fantasía. Es una extensión de su propia experiencia que podría ser la nuestra, convirtiéndose en ocasiones en proyecciones compartidas donde la realidad y la ficción se entremezclan.

Sus imágenes —caracterizadas por el dinamismo y su personal empleo del color— están influenciadas por el dibujo clásico, el pop art y el anime japonés. Al mismo tiempo, son el resultado de un complejo entramado de líneas y puntos que acercan los medios digitales utilizados a cualidades pictóricas.

Para Grey Flag ha diseñado una obra con referencias al graffitti y estéticas muralistas, en la que una estampida nos lleva de un lugar incómodo como podría ser el actual a otro diferente, a otro mundo posible. Plantea así una respuesta inconformista ante una situación, representando un rechazo y un anhelo al mismo tiempo. Y nos habla de la utilidad del arte al ser este vehículo liberador, capaz de imaginar cualquier otra verdad.

Diciembre de 2012 y enero de 2013

Ver obra
En la fachada


Artium en redes sociales

Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto